Estamos en septiembre y ya hemos ido a Córdoba, cuando siempre había sido en octubre; y este no ha sido el único cambio que ha habido… de hecho hemos estado en Córdoba pero si no llega a ser por los carteles que había por todas partes con el nombre de la ciudad y porque uno de los días salimos a comer las berenjenas con miel de caña, el flamenquín y el salmorejo perfectamente podríamos haber pensado que estábamos en otra ciudad y en otro evento diferente a la edición XXI del Festival Internacional de Juegos de Córdoba que organiza la Asociación Cultural Jugamos Todos.
Después de 20 años celebrándose en el Palacio de la Merced, este año se ha celebrado por primera vez en el Centro de Exposiciones, Ferias y Convenciones de Córdoba, lo que para los que llevamos unos años asistiendo al festival ha supuesto un cierto toquecito de nostalgia; y digo primera vez porque el año que viene (como mínimo) se realizará en el mismo espacio, pero volviendo a la tradicional fecha de octubre.
Eso sí, las editoriales (al menos con las que hablamos) están encantadas con el cambio ya que les facilita enormemente la logística, no hay que adaptarse a la climatología (aunque de cara a próximas ediciones deberían de controlar mejor el tema de las temperaturas ya que cuando el recinto estaba lleno hacía bastante calor), pero principalmente porque disponen de más espacio y más mesas para mostrar sus juegos.
Nosotros habitualmente jugamos poco en este tipo de eventos pero este año aún ha sido más marcada esta parte pues si solemos dedicar la mayor parte del tiempo a hablar con amigos y editoriales, este año se ha sumado que Ona (aunque se porta muy bien) está en una edad (21 meses) en la que aún no hay juegos para su edad pero tampoco tiene ya edad de estarse mucho rato quieta, lo que nos dificulta mucho a los papás poder jugar juntos; no obstante pudimos probar alguna cosilla y pasar largos ratos con juegos +2,5 y +3; en los stands de las editoriales con contenido para los más peques como son Djeco, Ludilo y Cayro; con los que Ona nos sorprendió e incluso algunos se han venido a casa ya.
Otras cuestiones, además de la temperatura ya mencionada, que a nuestro modo de ver deberían de mejorar en próximas ediciones son el apartado de la restauración y el del transporte; el primero es básico para todos los asistentes pues en el evento apenas había servicio y la opción de salir con el coche para comer o cenar en la ciudad (cabe recordar que el recinto del C.E.F.C. está a las afueras) implica un gasto extra de tiempo muy grande, por otro lado esos desplazamientos puedes hacerlos si dispones de vehículo particular o usando la única linea de autobús que llega hasta allí si los horarios te cuadran y con únicamente dos lanzaderas de regreso cuando la línea finaliza su horario habitual, para todos aquellos que se desplazan en transporte público hasta Córdoba para asistir al Festival puede suponer un gran problema y de hecho me consta que hay gente que no ha ido este año justamente por este motivo.
La zona de las mesas de la ludoteca era inmensa en comparación con otros años, sin embargo esta vez sólo la visitamos para conocerla y ver lo el ambiente que había y los juegos disponibles pero no hicimos uso de ella como podéis imaginar, nos quedamos con ganas de probar unos cuantos juegos, tanto de esta zona como de las mesas de las editoriales, pero es lo que nos tocaba este año, seguro que el próximo podemos jugar más o al menos tenemos más opción de ello.
Estamos convencidos que la A.C. Jugamos Todos hará todo lo posible por seguir mejorando de cara al año que viene al poder organizarlo todo con más tiempo (las fechas ya están confirmadas) y que harán todo lo posible porque el Festival Internacional de Juegos de Córdoba siga siendo un referente en los eventos de juegos de mesa. Nosotros haremos lo posible por volver y continuar disfrutando de un Festival fantástico y de una ciudad maravillosa.
¿Jugamos?

